domingo, 2 de junio de 2019

Tor y el contrato social: libertad y educación en código abierto


Tor no quiere que sepan quien eres. Pero por una buena razón.

   Tor fue ideado a fines de los 90 por un grupo de personas que, ya desde esa época 1.0, vio que los usuarios de internet debían tener acceso a una web sin censura. Sin tener en mente la locura en la que se volvería – dale una careta a un hombre y verás quien realmente es – crearon el enrutamiento de cebolla. Tor: The Onion Router.

            La idea principal era enrutar el tráfico a través de múltiples servidores, y cifrarlo en cada parte del camino, basándose en una red descentralizada con software libre y abierto.

            En 2007 fue que empezaron su cruzada contra la censura mediática de distintos de los gobiernos más estrictos del mundo. Sin embargo, todo se basaba en una proxy, y no fue un navegador hasta el 2008. Su primer gran éxito fue proveer de internet no censurada a los participantes de la Primavera Árabe de 2010.

            Los desarrolladores de Tor nos indican que es un “software hecho con amor por defensores de los derechos humanos”; que escribieron un contrato social afirmando sus creencias y metas. Estos son sus puntos:

Avanzamos los derechos humanos, usando tecnologías de privacidad y anonimato.
Investigaciones abiertas y transparentes, son la llave de nuestro suceso.
Nuestras herramientas son fáciles de acceder, usar, adaptar y distribuir.
Hicimos las tecnologías de Tor ubicuas, a través de la incidencia y la educación.
Somos honestos sobre nuestros límites y capacidades.

Nunca vamos a dañar a alguien intencionalmente.

Paremos sobre la parte del código abierto y la educación; punto fundamental que debemos tocar.

Los creadores de Tor se consideran embajadores de la libertad online. Creen que su misión en el mundo es educar a este sobre los derechos humanos. Sus derechos a la libertad de expresión, la libertad de acceso de información, y privacidad.

Enseñarle al mundo el por qué y para qué usar Tor; y trabajar para hacer estas herramientas más seguras y usables; escribiendo “buen código” y escuchando a la sociedad; tratando de llegar a esta.



Into the Deep: la deep web como mito y la cultura popular





            “Cuando no quieres que las autoridades vean lo que estás haciendo, es porque hay algo que huele mal”.

- DrossRotzank

Lo más llamativo a la hora de visitar el onion de ProPublica (abrir este link solo con el navegador TOR) es, justamente, no notar ningún cambio respecto a la versión clear. Aquí es donde queda bien claro su desafío: lo de proteger las identidades de sus usuarios iba en serio.

Otro de sus desafíos es desmitificar a la Deep Web como un sitio de narcotraficantes que reciben éxtasis desde aviones, pedófilos que buscan destruir a Daisy una y otra vez y los mas profundos y secretos de la artillería nuclear norcoreana.

Montones de youtubers, desde los mas mediocres a los mas ilustrados, trataron de ilustrar el fenómeno. Obviamente y sin querer, muchos exageraron. La realidad que vemos en el mundo audiovisual, y sus tres componentes, no es la misma que la realidad real. Está teñida de ideales y manipulaciones por parte del informador.



            El famoso youtuber venezolano pero residente argentino DrossRotzank intentó ilustrarlo, siempre teñida con su conocida y perturbadora línea editorial. Ya en 2012, fue uno de los creadores de esta línea que mitificó la Deep web alrededor de lo terrorífico y lo horrendo.



    Alex Lauther como Kenny, el chico torturado por el hacker de la Deep Web en otra aventura de Black Mirror.


            La deep web, además, comienza a intercalar en la cultura popular. Está presente en series de Netflix como "How to sell drugs online (fast)", donde juega un gran rol. Los protagonistas tratan de utilizar la deep web para vender drogas y recolectar dinero para su kickstarter; y así cumplir su sueño de salir de su pueblo. Tambien tomó parte en la aclamada serie Black Mirror, en el episodio "Shut up and dance", en donde un chico es extorsionado a hacer actos ilegales por un hacker de la deep web, que tiene un video prohibido suyo.

            Si, es la realidad. Toda esta perversión existe, y desde el punto de la narrativa audiovisual de interés general, es mucho más divertido contarla de esta forma que mostrar los verdaderos motivos de la creación de Tor. Pero este mar de desquicio y locura no es la única función que la Deep Web debe tener, si no la de proveer una navegación anónima a la que todos tenemos derecho.


ProPublica y la Gran Muralla



China lo va a dominar todo, pero primero tiene un par de murallas que revisar. No es el único.


En este momento, mientras escribo esta nota, tengo abierto el navegador tor, que sirve para acceder a la Deep web. Casual, pero lo suficientemente explosivo como para atraer su atención. Ahora quieren seguir leyendo.

Fundado en el año 2007, ProPublica, un multipremiado multimedio independiente norteamericano, se define a si mismo como un medio “independiente y sin fines de lucro que produce periodismo de investigación con fuerza moral”. Investigan temas que consideran importantes; exponen “los abusos de poder y a los traidores del poder público”.

Este multimedio trabaja en formato gráfico, de video y de podcast; con una página web propia y tambien vía Facebook y Twitter. Maneja un lenguaje que oscila entre lo serio y lo informal, y su idioma principal es el inglés. Mayormente se dedica a noticias de interés público; relacionadas con ciudadanía y política.
Corría Enero del 2016 y en ProPublica estaban preocupados por sus usuarios.  

Dentro del Firewall

La censura de la Internet en China viene de las ideas del gobierno de este país en la década de 1980; que buscaba que otras ideologías de otras naciones no impactaran en su sistema económico. El Gran Firewall, como inteligentemente le llamaron en referencia a la Gran Muralla China, usa un gran número de métodos para el bloqueo de contenidos; desde el bloqueo de IPs, una inspección profunda de los paquetes y la búsqueda de palabras clave.

Este bloqueo incluye muchos de los grandes sitios norteamericanos sin los cuales no nos imaginamos la vida, como Facebook, Google o Youtube.

Evadir esta censura, es posible, y te lo muestro en este video de Sergio Sala:

Los tests se hicieron a las 8 de la mañana, hora del este norteamericano / 9 de la noche en Beijing. La mayor parte de las páginas, como BBC, Bloomberg o Reuters, estaban bloqueadas. ProPublica usó data de GreatFire.org; un sitio que permite saber si cualquier sitio es accesible desde China.

Los resultados impactaron en el sitio, quienes ya no se sintieron seguros. Querían que su sitio siguiera siendo accesible en zonas censuradas y bloqueadas.

Además, buscaron formas de que sus usuarios pudieran evitar ad trackers y otros tipos de obvios seguimientos online. Creen firmemente que sus usuarios deben elegir que metadata dejar en el camino que recorren cuando navegan.

En twitter, ProPublica se expandió aún más sobre este tema, incluyendo como otras organizaciones y empresas también comenzaron a usar tor para mantener una internet mas privada y segura. Uno de los ejemplos que dan es Facebook, quien irónicamente, dos años después estaría involucrado en varios escándalos respecto a este problema.